La protección de las almohadillas de nuestras mascotas

almohadillas_mascotas

Las almohadillas de nuestros perros y gatos son un tejido resistente pero a la vez delicado; las del perro se caracterizan por ser rugosas al tacto y las de los gatos, más lisas. Ambas especies pueden presentar distintas pigmentaciones, pero en el caso de los perros suelen ser oscuras.

Están desprovistas de pelo y glándulas sebáceas, y presentan bastante grasa lo que les confiere un tacto ligeramente blando, que permite amortiguar.

El tejido de las almohadillas es más resistente que la piel porque está en contacto constante con el suelo, y sobre ellas recae el peso de los animales. Por lo tanto, deberemos prestar especial atención a su cuidado y limpieza.

No todos los animales sufren el mismo desgaste en sus almohadillas, depende mucho del tipo de vida que lleven y de su entorno. En general, los gatos y los perros que pasan la mayor parte de su tiempo en espacios cerrados, suelen presentar menor desgaste de sus almohadillas.

Cuanto más ejercicio realicen nuestros animales al aire libre, más cuidado deberemos tener de sus almohadillas. El caso más extremo es el de los perros de deporte y trabajo, que muchas veces se ven forzados a caminar o correr durante horas por terrenos abruptos. El asfalto en verano puede provocar quemaduras térmicas, mientras que la nieve en invierno también, pero por congelación.

Al final del día deberíamos dedicar 5 minutos a revisar nuestros compañeros para detectar cortes, piedras u otros objetos clavados, abrasiones, etc. En el caso de que exista cojera, deberíamos visitar al veterinario. En los perros y gatos de pelo largo, se pueden recortar con cuidado los pelos que sobresalen entre las almohadillas y así evitar que se enganchen restos vegetales.

Si detectamos heridas pequeñas, podemos limpiarlas con agua y jabón y secar bien; luego sería interesante aplicar aloe vera directamente de la planta (parte gelatinosa) como potente cicatrizante, o utilizar alguna crema específica para esta finalidad.

En el caso de perros deportistas y de trabajo, existen productos en el mercado en forma de pomada o líquido, con la función de hidratar y proteger unas almohadillas excesivamente agrietadas, que se aplican una o dos veces al día. En algunas ocasiones, se recomienda el uso de botines protectores, como por ejemplo las competiciones de mushing de larga distancia.

A partir de ahora, ¡a cuidar esas patas!

Profesora Veterinaria de Campus Superior.

Deja un comentario